
La marca del toro presentó en el Salón de París el primer sedán de su historia, un auto realmente atractivo. Al contrario de lo que se espera en un Lamborghini éste es un super sedán de cuatro puertas bastante espacioso y cómodo. Tiene el largo equivalente al de un auto de lujo como los Bentley o Rolls Royce, aunque con el alto de un bólido de carreras. A pesar de la novedad del concepto para la marca italiana, su diseño no deja de ser inconfundible: su terminación en forma de V, con dos grandes tomas de aire delanteras y un pequeño spoiler delantero en el medio. El interior presenta una sofisticada área de visualización con una pantalla de cristal líquido con los controles de navegación del piloto, siendo todo el interior muy lujoso. Aunque aún como prototipo, se espera que en caso de tener el éxito esperado un modelo similar (o éste mismo) sea puesto en producción en cuatro años. Sería el tercero de la gama luego del Murciélago y el Gallardo, con un motor V10 de aproximadamente 500 HP, no descartándose el uso de un V8 híbrido o de un turbo diesel. La marca del toro demostró en la exposición automotriz más importante del planeta su innovación y creatividad, ahora depende de los clientes y fanáticos aceptar este nuevo modelo futurista, quizá la base de una nueva generación de Lamborghinis.
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